Acepto que en el colegio fui muy distraído, me encantaba dibujar en las horas de clases (modestia aparte, no lo hago tan mal). Siempre estudiaba un día antes de los exámenes, y aunque mi confesión suene a pecado en esta sociedad tan pretensiosa, lo mismo era en la universidad. No justifico mi forma de actuar (no obstante, soy muy bueno utilizando los recursos disponibles tratando de efectivizarlos al máximo) y aún cuando la carencia de disciplina y método de estudio a veces me pasan la factura, me siento afortunado en la carrera que todos concursamos por el coche y la casa mas grande, y desde luego, una pareja estupenda.
Sin embargo, sin desmerecerlos, con cierta envidia y algo de miedo de que en el futuro es probable que trabaje para ellos, manifiesto que me resultan insoportables los fresas académicos. A quien no? Siempre hay uno en clase. Personaje irritante que desvela por hacer notar que sabe más que los demás. Requisito, tiene que ser o creerse “bien”, como dicen acá. Temperamental por las evaluaciones y calificaciones; sin considerar en primer orden que la mayor parte del sistema académico es un desastre. Memoristas en su mayoría. Abstracto de generar ideas y soluciones. Llega a creerse caballero de la verdad. Su voz llega se torna mortificante. Lambiscón. Rastrero. Manipulador. Cree que es bueno disfrazando su egoísmo. Probablemente con baja autoestima (pero ese no es nuestro problema, el estrés que causa lo es). Todos conocemos uno. Tal vez el aludido sea la misma persona. Lima es tan pequeña, pero en fin…
Sin ser pusilanime comprendo y acepto que Lima es el rezago de la mixtura entre español (engreído y soberbio) y los costeños (testarudos y vagos), sin que decir de los criollos; un fresa académico no se da el tiempo de conocer a los demás, significativo error. Pierden la fructuosa retroalimentación. El fresa académico quiere cambiar las reglas de juego. Tiene alma de gerente sin haber ganado nada. El costo de convertirse en uno de ellos no vale la pena. Siendo antipáticos se les hace difícil llegar a los demás. puede ser que en alguna ocasión tropiece o tenga un mal juicio de alguien, error que le costará demasiado, siendo el más mínimo potenciado exponencialmente, lo condenaran debido a la tirria que le tienen y a la antipatía bien ganada.
Tengan en cuenta algo, acá alguien te ve salir adelante, no te ayuda, te jala (la mayoría son así - afrontémoslo). nunca entenderé el porqué. Para sobrevivir tienes que parecer inocuo. Inofensivo. pequeño. Que no vean por donde vas ni que sospechen que es lo que quieres. Todo es como un gran juego de ajedrez. Que te subestimen desde un inicio – esa es la clave. Se el bobo. Espera la situación correcta siempre o anda preparando camino lento pero seguro. sin ufanarte – que es el peor descuido que puedes cometer. Es un error pensar que estás rodeado de tontos, así sea verdad. Aunque la recompensa de cambiar las reglas de juego no son nada despreciables, es más saludable, fructífero, rentable y eficaz ser oportuno y adaptarse a las nuevas situaciones.
No hay hombre más tonto que el que se cree inteligente. Lo escuché siendo muy chico. Los fresas académicos se ganaran la vida de esa manera, creo que en el mundo que estamos, debemos aprender a vivir ante todo.
Sin embargo, sin desmerecerlos, con cierta envidia y algo de miedo de que en el futuro es probable que trabaje para ellos, manifiesto que me resultan insoportables los fresas académicos. A quien no? Siempre hay uno en clase. Personaje irritante que desvela por hacer notar que sabe más que los demás. Requisito, tiene que ser o creerse “bien”, como dicen acá. Temperamental por las evaluaciones y calificaciones; sin considerar en primer orden que la mayor parte del sistema académico es un desastre. Memoristas en su mayoría. Abstracto de generar ideas y soluciones. Llega a creerse caballero de la verdad. Su voz llega se torna mortificante. Lambiscón. Rastrero. Manipulador. Cree que es bueno disfrazando su egoísmo. Probablemente con baja autoestima (pero ese no es nuestro problema, el estrés que causa lo es). Todos conocemos uno. Tal vez el aludido sea la misma persona. Lima es tan pequeña, pero en fin…
Sin ser pusilanime comprendo y acepto que Lima es el rezago de la mixtura entre español (engreído y soberbio) y los costeños (testarudos y vagos), sin que decir de los criollos; un fresa académico no se da el tiempo de conocer a los demás, significativo error. Pierden la fructuosa retroalimentación. El fresa académico quiere cambiar las reglas de juego. Tiene alma de gerente sin haber ganado nada. El costo de convertirse en uno de ellos no vale la pena. Siendo antipáticos se les hace difícil llegar a los demás. puede ser que en alguna ocasión tropiece o tenga un mal juicio de alguien, error que le costará demasiado, siendo el más mínimo potenciado exponencialmente, lo condenaran debido a la tirria que le tienen y a la antipatía bien ganada.
Tengan en cuenta algo, acá alguien te ve salir adelante, no te ayuda, te jala (la mayoría son así - afrontémoslo). nunca entenderé el porqué. Para sobrevivir tienes que parecer inocuo. Inofensivo. pequeño. Que no vean por donde vas ni que sospechen que es lo que quieres. Todo es como un gran juego de ajedrez. Que te subestimen desde un inicio – esa es la clave. Se el bobo. Espera la situación correcta siempre o anda preparando camino lento pero seguro. sin ufanarte – que es el peor descuido que puedes cometer. Es un error pensar que estás rodeado de tontos, así sea verdad. Aunque la recompensa de cambiar las reglas de juego no son nada despreciables, es más saludable, fructífero, rentable y eficaz ser oportuno y adaptarse a las nuevas situaciones.
No hay hombre más tonto que el que se cree inteligente. Lo escuché siendo muy chico. Los fresas académicos se ganaran la vida de esa manera, creo que en el mundo que estamos, debemos aprender a vivir ante todo. Les dejo algo a considerar: - Ríe con los que ríen, pero cuídate de los que sonríen.
Pero como todos saben, lo que se diga en un blog, no siempre es bueno, ni mucho menos malo, ni todo lo contrario… Amén. Pin-pan.