Me han dicho que soy torpe, que soy maquiavélico, que soy tranquilo… un sinfín de adjetivos. No creo que nadie le atine y no sé hasta que punto serán verdad. Pero aprovechando la mala racha de este perverso y jodido mes, en que mi suerte con las mujercitas es recontra lastimera, aprovecho para desfogarme y escribir algunas cosas que me gustan, algo light nomás, como para desfogar la ira de haber dejado ir a un súper cuero de mi casa sin siquiera robarle un beso (cuando no el tontony ocurriéndole cosas que si alguien se las contara, no se las creería… nadie tiene tan mala suerte con el sexo opuesto…)
En fin… allí van…
1. Me gusta leer libros de autoayuda. Si se… el mas patético.
2. Me gustan las canciones antiguas. Rock de los 70´s y 80´s; esa época y las canciones que escuchan los viejos (padres).
3. Me gusta más los helados de hielo que los de crema.
4. Me gusta jugar básquet. Hace años que no lo práctico. (no era tan malo).
5. Me gusta la gente que ríe y me hace reír. (ojo que dije reír, no sonreír… les agarro confianza y cariño).
6. Me gusta la gente que no se toma las cosas tan en serio. (detesto tener que cuidarme de que decirle a alguien por que se puede fastidiar; y sólo se concedo a las mujercitas).
7. Me gusta el arte, lo excéntrico, lo pintoresco, lo huachafo muchas veces. Algo entre kitsh y vintage.
8. Me gusta adivinar que está pensando la gente con la que converso. Me gusta seguir la conversación en mi mente o repasarlas cuando ya deje de verlos.
9. Me gusta no decir lo que pienso y que la gente crea que creo todo lo que me dice.
10. Me gusta darle por su lado a las personas que me caen bien y dejarlas que ganen en algún sentido, de lo contario digo lo que pienso.
11. Me gusta planear las cosas, aunque a veces no salen como uno quiere.
12. Me gusta que salga el sol y que alguien me sorprenda con algo inusual.
13. Me gusta comer y ver lo mismo de siempre. Me gusta a lo que estoy acostumbrado.
14. Me gusta recordar las caras y los lugares.
15. Me gusta recordar las cosas que me pasaron. Muchas son graciosísimas y a veces increíbles. (si alguien me las contara tuviera ciertos reparos para creerlas)
16. Me gusta que me subestimen.

Sin embargo, sin desmerecerlos, con cierta envidia y algo de miedo de que en el futuro es probable que trabaje para ellos, manifiesto que me resultan insoportables los fresas académicos. A quien no? Siempre hay uno en clase. Personaje irritante que desvela por hacer notar que sabe más que los demás. Requisito, tiene que ser o creerse “bien”, como dicen acá. Temperamental por las evaluaciones y calificaciones; sin considerar en primer orden que la mayor parte del sistema académico es un desastre. Memoristas en su mayoría. Abstracto de generar ideas y soluciones. Llega a creerse caballero de la verdad. Su voz llega se torna mortificante. Lambiscón. Rastrero. Manipulador. Cree que es bueno disfrazando su egoísmo. Probablemente con baja autoestima (pero ese no es nuestro problema, el estrés que causa lo es). Todos conocemos uno. Tal vez el aludido sea la misma persona. Lima es tan pequeña, pero en fin…
Sin ser pusilanime comprendo y acepto que Lima es el rezago de la mixtura entre español (engreído y soberbio) y los costeños (testarudos y vagos), sin que decir de los criollos; un fresa académico no se da el tiempo de conocer a los demás, significativo error. Pierden la fructuosa retroalimentación. El fresa académico quiere cambiar las reglas de juego. Tiene alma de gerente sin haber ganado nada. El costo de convertirse en uno de ellos no vale la pena. Siendo antipáticos se les hace difícil llegar a los demás. puede ser que en alguna ocasión tropiece o tenga un mal juicio de alguien, error que le costará demasiado, siendo el más mínimo potenciado exponencialmente, lo condenaran debido a la tirria que le tienen y a la antipatía bien ganada.
Tengan en cuenta algo, acá alguien te ve salir adelante, no te ayuda, te jala (la mayoría son así - afrontémoslo). nunca entenderé el porqué. Para sobrevivir tienes que parecer inocuo. Inofensivo. pequeño. Que no vean por donde vas ni que sospechen que es lo que quieres. Todo es como un gran juego de ajedrez. Que te subestimen desde un inicio – esa es la clave. Se el bobo. Espera la situación correcta siempre o anda preparando camino lento pero seguro. sin ufanarte – que es el peor descuido que puedes cometer. Es un error pensar que estás rodeado de tontos, así sea verdad. Aunque la recompensa de cambiar las reglas de juego no son nada despreciables, es más saludable, fructífero, rentable y eficaz ser oportuno y adaptarse a las nuevas situaciones.
No hay hombre más tonto que el que se cree inteligente. Lo escuché siendo muy chico. Los fresas académicos se ganaran la vida de esa manera, creo que en el mundo que estamos, debemos aprender a vivir ante todo. 